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EL COSPLAY ANTE EL DERECHO INTELECTUAL
Algunos no saben, pero aparte de cosplayer, soy Licenciada en Derecho. Titularme en realidad no fue fácil, pues se me presentaron dificultades de toda índole (como el fallecimiento de mi asesor de tesis, Dr. Rangel Medina (Q.E.P.D) , pilar y fundador de la materia de Derecho intelectual en México).
En un principio no sabía que tema elegir, pero sí en qué seminario hacerla: ''Patentes, Marcas y Derechos de Autor''. Mi padre siendo abogado laboralista, deseaba que la hiciera en su rama y cuando le comenté mi intención de hacerla sobre cosplay, manifestó su rechazo y total desaprobación, a pesar de que lo que me había motivado fue una anécdota que el mismo me contó sobre un amigo suyo que era luchador y reformó la regulación de este deporte. Sin su apoyo, esto me resultó más difícil, pues comenzó a ponerme cada vez más tareas (y más pesadas) en casa para alejarme ''de la estupidez del cosplay''.
Por lo anterior, entre otros factores -algunos de gravedad-, me independicé y pospuse la tesis hasta encontrar el tiempo necesario (pues la UNAM me quedaba al otro lado del mundo viviendo en Edomex) y al salir del trabajo, ya no alcanzaba allegar a las bibliotecas ni al seminario. Adicionalmente, las fuentes bibliográficas eran casi inexistentes y las pocas con las que contaba, estaban en japonés, así que tuve que buscar ayuda para poder traducirlas.
Después de mucho batallar para volver a ser admitida como tesista en el seminario, bajo el mando de un nuevo director y un nuevo asesor, fue re-aceptado mi proyecto (puesto que el fallecido exdirector había creído en mi investigación por ser ''tan novedosa, original y realmente interesante'' en sus propias palabras).
Las constantes revisiones y los trámites que le siguieron me desesperaban realmente, pero solía tomármelo como si jugara Zelda ''Live action'' ,pues para obtener un tesoro importante, necesitas hacer grandes recorridos, intercambios y desarrollar mucha paciencia.
Finalmente, presenté mi examen el 1º de junio de 2005. Me sentía terriblemente nerviosa (principalmente una hora antes del evento) pues no sólo mi tema le era desconocido al sínodo, sino porque tenía que demostrar que mi investigación era lo bastante seria como para titularme. Y así lo hice.
En un auditorio especial (Otorgado por mi promedio de 9.04), monté varios de mis disfraces en las butacas junto a gashapones y los libros de cosplay que fueron mi bibliografía, y expuse mi tesis respondiendo las cientos de preguntas sobre el tema y sobre la materia de Derecho Intelectual. Tuve muchas ganas de llorar cuando tomé protesta al ser aprobada y sentí mucho alivio al haber alcanzado la meta que me había propuesto; titularme como Lic. en Derecho con una investigación sobre lo que más me apasiona en la vida: el cosplay. Y por ello me encuentro agradecida con la gente que creyó en mi proyecto, pues sin su apoyo, esto no sería mas que un sueño.
Es un verdadero orgullo haber hecho la primer tesis sobre cosplay en mi país, centrada en sus aspectos legales, bajo la autorización de una de las mejores universidades a nivel internacional (UNAM), y sentar las bases para los futuros investigadores tanto nacionales como extranjeros que a partir de mi trabajo, puedan desarrollar los suyos propios.
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